Según
informa la asociación en un comunicado, los fondos propios, a los
que habrá
que descontar el traspaso al Sareb (banco
malo) de 829 millones de euros, ascienden a 1.282 millones de euros
al tercer trimestre de 2012.
Tras
los hechos relevantes comunicados recientemente por Banco de Valencia
y Caixabank a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV),
los pequeños accionistas consideran que las operaciones previstas,
con el fin de cumplimentar los contratos firmados el pasado 27 de
noviembre entre ambas entidades, "conducen
a una reducción y posterior ampliación de capital de
4.500 millones de euros".
Falta
saber, añaden, "cuál va a ser el importe de la reducción de
capital y cuál va a ser el punto de partida del cálculo".
Según
informan, los fondos propios del Banco, al
finalizar el mes de septiembre, ascienden a 989 millones,
a los que habrá que sumar el valor de la recompra de preferentes y
subordinadas, que generarán un beneficio de unos 293 millones de
euros, en total 1.282 millones de euros.
A
esta suma, añaden, habrá que descontar las pérdidas de 829
millones que se generarán por el traspaso de activos al Sareb
("banco malo").
En
resumen, indican, los fondos propios del Banco de Valencia, antes de
realizar operaciones sobre su capital, se
situarían en torno a los 453 millones de euros.
Estas cifras, explican, deberán ser actualizadas con el resultado
del cuarto trimestre de 2012.
Al
cierre del tercer trimestre de 2012, aseveran, el
margen de explotación fue positivo, de 79 millones de euros,
"lo que demuestra que la actividad típica y recurrente del
Banco sigue aportando beneficios", pero en el momento en el que
se dotan las provisiones se obtiene un resultado negativo.
Indican
asimismo que, según
los ajustes derivados de los "decretos Guindos",
los actuales gestores del Banco no deberán contabilizar, al cierre
del presente ejercicio, ninguna provisión por los 1.233 millones
estimados por los administradores.
Además,
la ley sobre saneamiento y venta de los activos inmobiliarios del
sector financiero dispone que en caso de procesos de integración,
mediante la adquisición de entidades participadas mayoritariamente
por el FROB, como es el caso del Banco de Valencia, éstas dispondrán
de un plazo de un año más para la contabilizar la citada provisión.
Por
lo tanto, argumentan los pequeños accionistas, "no
es obligatorio provisionar la citada cifra a lo largo de este
ejercicio".
Con
todo ello, afirman que los fondos propios al final del presente
ejercicio "serán positivos", y han mostrado su sorpresa
porque el importe de la ampliación sea de 4.500 millones de euros.
"El
Banco de Valencia tiene valor y sería inaceptable que se redujeran
los fondos propios de la entidad a cero", señalan.
La
asociación considera por último que ni el Banco de Valencia, ni sus
accionistas "merecen una operación acordeón" que deje sus
acciones anuladas, es decir, "reducidas a la nada".