Ence
Energía y Celulosa, que así se denomina hoy la veterana papelera,
vende su mejor cara (“nuestro resultado en el tercer trimestre ha
aumentado un 37% sobre el trimestre anterior gracias al buen
comportamiento operativo, las mejoras de eficiencia y el buen
comportamiento de los precios de la celulosa”). Los folios y
cuartillas, sin embargo, tienen siempre anverso y reverso, y no es
vano recordar lo que decía Juan Ramón Jiménez: “Si os dan papel
pautado, escribid por detrás”.
En
el reverso, en la otra cara de la información sobre los últimos
resultados de Ence y sus expectativas, se constata una caída del 25%
en el beneficio de los nueve primeros meses del año —28,8 millones
de euros— achacable sobre todo a un impacto negativo de 22 millones
derivado de las coberturas de divisa. También pueden apuntársele en
esta cara, en el revés, dos incertidumbres: la repercusión que
pueda tener en sus cuentas la reforma impositiva y la reducción de
primas a las renovables que se tramita en el Parlamento para el
sector eléctrico; y el recrudecimiento, tras las elecciones
gallegas, de las presiones para que, al margen de la nueva Ley de
Costas, se lleve a otra parte su planta de la ría de Pontevedra.
Ence,
de vuelta a la cara pautada, prevé un buen comportamiento de sus
negocios en el cuarto trimestre y un incremento de su beneficio neto
a la conclusión del ejercicio. Se basa, según dice, en las
proyecciones de los principales analistas, que hablan de precios
elevados para la celulosa y en el éxito alcanzado en sus programas
de reducción de costes.
Remando
a favor de esas previsiones, Ence elevó en octubre el precio de la
tonelada de celulosa un 4%, de los 750 a los 780 dólares (de 580 a
602 euros), arguyendo un previsible aumento de la demanda que los
expertos estiman que pasará en media anual de 26,7 millones de
toneladas en 2012 a 30,5 millones en 2016.
Ence
subraya que la demanda de papel tisú —fabricado con celulosa de
fibra corta— mantiene un crecimiento medio superior al 4 %, lo que
representa un comportamiento “muy bueno”, en especial en mercados
como el chino, que aumenta más de un 12% anual. Ence exporta el
86,5% de su producción de celulosa.
Analistas
de La Caixa advierten, sin embargo, que Ence puede tener más
dificultades en trasladar la subida de precios de la tonelada de
celulosa a sus clientes europeos (España, 32%; Alemania, 15%;
Italia, 15%; Francia, 13%, y otros países, 10%) de las que pueden
encontrar los fabricantes latinoamericanos en trasladar las subidas
de precios a los clientes asiáticos.
La
producción de celulosa de Ence se situó en 928.097 toneladas en los
nueve primeros meses, lo que representa un incremento del 1,4%
interanual. La mayor estabilidad de las plantas le ha permitido
además alcanzar ratios de utilización de la capacidad superiores al
96%. Las ventas en toneladas de celulosa se incrementaron un 2% hasta
septiembre.
Aunque
el impulso de los negocios de energía y de gestión forestal por los
que apuesta la actual estrategia de Ence persiguen mitigar el impacto
en sus resultados del ciclo económico (pasta y papel tienen un gran
componente cíclico), la compañía no renuncia a seguir creciendo en
la producción de celulosa, con el objetivo de que esta actividad
pase a aportar desde el 30% hasta el 50% de sus ingresos a medio
plazo.
El
otro pilar en que asienta Ence sus previsiones es el éxito que está
teniendo en sus programas de reducción de costes. Su coste unitario
promedio se ha reducido en ese periodo un 8% hasta situarse en los
341 euros por tonelada y refleja la tendencia a la baja en los costes
de producción y venta de Ence. Esta reducción asciende al 13% desde
el máximo de 393 euros por tonelada alcanzado a finales de 2010. La
buena evolución del coste unitario, explican en Ence, ha sido
impulsada tanto por las mayores eficiencias del proceso industrial
como por la contención de los costes de la madera.
En
los tres primeros trimestres, las ventas del conjunto de actividades
industriales del grupo alcanzaron los 603 millones de euros, lo que
supone un descenso del 4%. Deterioro debido, según la compañía, a
una fuerte caída del precio de la celulosa desde mediados del pasado
año hasta mediados del actual y a una reducción de las ventas
forestales, parcialmente compensado por la mayor producción de
celulosa y energía tras las mejoras de eficiencia y rendimiento
registradas. El resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado de
Ence se situó en 128 millones de euros, un 2% por debajo del
registrado en los nueve primeros meses de 2011.
Las
ventas de energía de Ence ascendieron a 148,3 millones de euros en
ese periodo, un 11% por encima de los nueve primeros meses de 2011.
Un crecimiento, explica la empresa, debido al mayor volumen de
producción, al mayor peso de la generación con biomasa en el mix de
producción y a la revisión de las tarifas y primas aprobada en
2011, “factores que han impulsado el precio medio de venta en un 8%
hasta los 128 euros el megavatio hora”.
La
puesta en marcha al 100% de la planta de biomasa de Huelva, de 50
megavatios, la mayor de España, prevista para dentro de unas
semanas, permitirá a Ence alcanzar además un Ebitda recurrente de
40 millones de euros en el negocio de energía. En 2012 también ha
iniciado las obras de otra planta similar, de 20 megavatios de
potencia instalada, en Mérida.
Ence,
por otra parte, reitera que sigue intensificando la compra directa de
madera a los propietarios forestales para reducir su dependencia de
intermediarios y de las importaciones. Esta estrategia le va a
permitir desinvertir en sus plantaciones de eucaliptos en Uruguay y
en España y lograr en dos o tres años unos ingresos estimados en
300 millones de euros. La venta de los activos de Uruguay, por los
que aspiraba a obtener este verano unos 100 millones de euros, se
negocia ahora con un fondo de inversión estadounidense y podría
cerrarse en breve.
La
activa gestión forestal desarrollada ha permitido a Ence reducir el
peso de las importaciones en los nueve primeros meses de este año en
un 51% respecto al mismo periodo de 2011. “Esta reducción, junto
con el menor coste de la madera local”, señalan en la empresa, “ha
facilitado una reducción en el precio medio de compra del 4%. Esta
mejora se seguirá transfiriendo a resultados durante el resto del
ejercicio”.
Finalmente,
en el conjunto de los resultados de Ence hasta el 30 de septiembre se
observa una caída del 20% en la deuda financiera neta con recurso,
que se sitúa en 152 millones de euros, respecto a la registrada en
igual periodo de 2011. La ratio de deuda neta sobre resultado bruto
de explotación se sitúa en 1,2 veces.
Con
estos mimbres, el consejero delegado de Ence, Ignacio Colmenares,
asegura que “gracias al beneficio esperado en 2012”, la compañía
va a poder “mantener una atractiva política de dividendos con un
pago en efectivo y entrega de acciones liberadas que suponen una
rentabilidad para el accionista en el presente ejercicio de alrededor
del 14%”.
